Melodia
Miraba el suelo con una profundidad casi infinita, muchos hubieran llorado en su lugar pero ella solo se mantenía inmóvil, se creaba un nudo en su garganta cada vez más y más grande que le hacía perder el equilibrio. Un sabor amargo se apodero de ella y fue ese mismo sabor el que le devolvió la realidad, sus manos fue lo primero que pudo percibir después de ese largo trayecto de silencio; parecían marchitas, como si el aire nostálgico de aquel momento, las hubiera deteriorado, no deseaba mirarse al espejo pues ya conocía perfectamente su aspecto decrepito, producto de las incalculables lagrimas que recorrían su rostro con un rumbo ya marcado, hasta lanzarse en el infinito. Fijo su mirada en el fondo de la habitación y comenzó a interpretar las palabras anteriormente pronunciadas, comenzó a darles un sentido que casi le arrebatan la vida, apretó las sabanas fuertemente con sus manos para que no sucediera. Recordó cada detalle de lo que había sucedido y...